Institut d'Estudis Catalans
Research Information Network (2011). Access to scholarly content: gaps and barriers. <http://www.rin.ac.uk/node/1172>. [Consulta: 12/06/2012].
Los documentos científicos y técnicos son fundamentales para la actividad académica y para la Investigación, el Desarrollo y la Innovación (I + D + I). Ahora bien, las nuevas tecnologías y los modelos emergentes de negocio han transformado el entorno informativo de los investigadores y los trabajadores del conocimiento, es decir, de aquellos cuya actividad laboral principal consiste en desarrollar y usar conocimiento. Algunos cambios han facilitado el acceso a la información, mientras que otros la han complicado. Por ejemplo, el aumento de servicios para identificar literatura científica (Google Scholar, PubMed, Scirus, Scopus o Web of Science) facilita la localización de documentos pero, a pesar del empuje del movimiento de Open Access (OA), no siempre es fácil acceder. Además, los investigadores tampoco acaban de entender como pueden reutilizar los contenidos abiertos para la enseñanza, la extracción de tablas, figuras u otros materiales, la colaboración o el análisis de textos.
La edición de este año del ELAG (European Library Automation Group) tuvo lugar en Palma durante el mes de mayo, esta vez organizada por la Universidad de las Islas Baleares y el Consorcio de Bibliotecas Universitarias de Cataluña. Contó con una asistencia de unos 120 participantes de 27 países. El tema del congreso era "libraries everywhere", refiriéndose a que las bibliotecas, o sus servicios, ya no están sólo en un lugar físico sino dispersas por la red, desde casa o el móvil del usuario, hasta la nube donde los editores tienen las revistas científicas, pasando por los depósitos de datos, los campus virtuales, etc.
Las dudas que los bibliotecarios tenemos respecto a los servicios que se pueden o no realizar en el nuevo entorno digital basándonos en las exenciones legales a los derechos de propiedad intelectual son un tema de especial trascendencia, dadas las oportunidades para la difusión y preservación que la digitalización y las nuevas tecnologías ofrecen a las bibliotecas.
Facilitar, a través de repositorios en acceso abierto o a otros, publicaciones científicas, materiales docentes universitarios o cualquier tipo de documento académico generado por la actividad investigadora es una práctica muy habitual dentro de los centros de investigación y de las universidades. El profesional de la información sabe que, si bien es importante, archivar, guardar e identificar documentos de manera correcta para su futura recuperación, también lo es conocer la acogida de la comunidad científica y los caminos que han seguido los usuarios para llegar a la información. Hay experiencias y modelos para evaluar la actividad y cuantificar el retorno del esfuerzo que hacen centros de investigación y universidades para publicar artículos, e-prints u otros. Entre todos ellos, podemos destacar Toolkit for the Impact of Digitised Scholarly Resources (en adelante TIDSR), que nos servirá como algo más que una recopilación de técnicas para medir el impacto y retorno de la inversión de la publicación académica.
Este informe, liderado por Susana M. Cowan, ha sido elaborado por el grupo "Undergraduate Education Team" de las bibliotecas de la Universidad de Connecticut (USA) y publicado por el CLIR (Council on Library on Information Resources).
