Ángel Borrego
Facultat d’Informació i Mitjans Audiovisuals
Universitat de Barcelona (UB)
Scholarly communication librarianship and open knowledge (2023). Maria Bonn, Josh Bolick and Will Cross (eds). Chicago: Association of College and Research Libraries. XV, 512 p. Disponible en: <https://bit.ly/SCLAOK>. [Consulta: 10/04/2023].
Este amplio manual (512 páginas) es el resultado del esfuerzo para elaborar un libro de texto en acceso abierto sobre comunicación científica que resulte útil a alumnado y profesorado de biblioteconomía y documentación. Desde el prefacio, los autores exponen que su objetivo es que el libro sea adoptado como obra de consulta en asignaturas sobre comunicación científica y por personal de bibliotecas universitarias que desee ampliar sus conocimientos sobre el tema.
El libro se estructura en tres partes. La primera se organiza en cinco capítulos que ofrecen algunas definiciones y una introducción a las presiones económicas, tecnológicas, sociales, políticas y legales que configuran el trabajo en comunicación científica en bibliotecas universitarias.
Tras el auge que ha tenido la inteligencia artificial (IA) durante 2023, creemos esencial hablar sobre People plus machines: the role of artificial intelligence in publishing, un informe publicado en 2020 sobre el impacto de la IA en la industria editorial, encargado por la Asociación de Editores del Reino Unido a Frontier Economics.
El campo editorial latinoamericano tiene una historia rica y diversa que Edición latinoamericana, de Sebastián Rivera Mir, toma como punto de partida para, desde allí, trazar una imagen de amplitud panorámica. El texto abre la colección «Palabras clave: lecturas para este siglo», un trabajo conjunto de CLACSO y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) - Unidad de Cuajimalpa, en Argentina, nacido para abordar temas clave de las ciencias sociales desde Latinoamérica de un modo accesible al público no especializado.
El Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe,
La Ciencia Abierta se guía por tres principios rectores: apertura (disponibilidad de datos y de publicaciones para uso y reuso), transparencia (de todos los procesos, sean el de investigación o las etapas editoriales y publicación, incluidas las inversiones financieras) y reproducibilidad (permite evaluar la calidad de la investigación porque los datos son abiertos). Esto quiere decir que la investigación pública debe permitir el uso y reuso de datos y publicaciones, que todo el proceso tiene que ser transparente para verificar su integridad, que no deben existir sesgos políticos y que se debe evitar el malbaratamiento de recursos en investigaciones sin datos abiertos y, por tanto, no reproducibles. Todos los agentes implicados, ya sean investigadores, financiadores, editores, revisores, etc. deben estar comprometidos con estos principios que rigen el funcionamiento del sistema de comunicación científica.
