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Plano del barrio o collación de Santa María o de la mezquita, de la Ciudad de Córdoba, en la época de Leonor López de Córdoba. Jose Manuel Escobar Camacho, Córdoba en la Baja Edad Media, Córdoba, Caja Provincial de Ahorros, 1989, 125. Leonor López de Córdoba tuvo en este barrio su residencia principal, en las casas llamadas del rey Almanzor, que compró entre 1409 y 1412. En estas casas se hizo en el siglo XVIII el Hospital Salazar, hoy facultad de Filosofía y letras de la Universidad de Córdoba.

Cristo crucificado (s. XIV). Real Convento de Santa Clara en Astudillo (Palencia). La figura de Cristo sufriente y llagado ha inspirado la espiritualidad, y especialmente, el sentimiento de piedad humana de muchas mujeres de la europa bajomedieval y moderna; por ejemplo, de Teresa de Jesús. Leonor López de Córdoba recurrió a él en búsqueda de ayuda contra la muerte durante la epidemia de peste de 1400 . Ella se refiere a este culto como una novedad en su ambiente.

Plano de la Real iglesia conventual de San Pablo de Córdoba. La primera capilla de la nave de la izquierda es la de la Trinidad. Su bóveda tiene una espléndida combinación de nervios en forma de estrella; la estrella evoca uno de los nombres de la Virgen María, Stella matutina o estrella de la mañana, es decir, la aurora, que en la antigüedad romana era denominada Mater matuta, o sea madre alba o aurora, madre que trae la luz y da a luz. En ella se conserva, entre otros, el sepulcro de Leonor López de Córdoba.

Sepulcro de Leonor López de Córdoba. Leonor testó que le vistieran con el hábito de la Orden de Calatrava y que le tuvieran en sus casas hasta la noche, en una cámara donde nadie la viera excepto dos buenas mujeres que la guardaran; que a la noche la llevaran a la iglesia de Santa María, con doce hachas de luz, y que luego la llevaran a San Pablo, enterrándola en el arco de la derecha de la capilla de la Trinidad, junto a su hijo Gutierre, y que pusieran en su sepultura a sus nietas doña Beatriz y doña Catalina. La lápida es de 1758: sus restos fueron trasladados junto a la entrada a la capilla.

Portada de la capilla de la Trinidad (también llamada de Santo Tomás de Aquino, hoy del Rosario), de la Real iglesia conventual de San Pablo de Córdoba. Leonor López de Córdoba fundó esta capilla funeraria, para ella y su familia, en 1409. Se la dedicó a la Trinidad, porque el día de esta fiesta del año 1404 la reina de Castilla, Catalina de Lancaster, con la que le unía una relación de confianza, concibió el príncipe heredero, el futuro Juan II, que nacería la víspera de la fiesta de Santo Tomás de Aquino del año siguiente. En el momento de la concepción del príncipe empezó su relación de valida con la reina Catalina II y su marido Enrique III.

Patio del Real convento de Santa Clara (Astudillo, Palencia), fundado por María de Padilla. Siglo XIV.

Sepulcro de Martín López de Córdoba. Capilla de la Trinidad, Real iglesia conventual de San Pablo de Córdoba. Leonor López de Córdoba trasladó aquí los restos de su padre, hombre de confianza del rey Pedro I de Castilla, mandado matar por su sucesor, Enrique II de Trastamara, en 1369. Leonor cuenta en sus Memorias cómo presenció a los siete años este hecho terrible en la plaza de San Francisco de Sevilla.

Blasón de la familia Hinestrosa. En Casa de Cabrera en Córdoba, Córdoba, ed. privada, 1994.

Capilla de la Trinidad, hoy de Nuestra Señora del Rosario. Real iglesia conventual de San Pablo de Córdoba. (Foto: Concepción Muñoz Torralbo (en Casa de Cabrera en Córdoba, 514). Esta capilla, fundada en 1409 por Leonor López de Córdoba, fue reformada por sus descendientes en el siglo XVIII, si bien, conserva muchos elementos góticos originales.

Patio del Real convento de Santa Clara (Astudillo, Palencia), fundado por María de Padilla. Siglo XIV.

Palacio mudéjar de Pedro I y María de Padilla (Astudillo, Palencia). Siglo XIV. Este bello palacio, cuidadosamente restaurado por la comunidad de clarisas de Astudillo, fue edificado contiguo al convento en el que estuvo enterrada su fundadora María de Padilla.

Sepulcro de Ruy Gutiérrez de Hinestrosa y de Gutierre de Hinestrosa. Real iglesia conventual de San Pablo de Córdoba. Foto : Meri Torras. En noviembre de 1758 fueron trasladados a uno de los muros de la capilla de la Trinidad -hoy de Nuestra Señora del Rosario- los restos del marido de Leonor López de Córdoba y uno de sus hijos, Gutierre de Hinestrosa.

