Tornar a + infinitivo
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Síntesis
Perífrasis aspectual que expresa significados restitutivos e iterativos, sinónima de volver a + INF. En menor medida, puede funcionar con valor incoativo. Se documenta en español desde el siglo XIII y alcanza su máxima frecuencia de uso en el siglo XVI. A partir de ese momento, su empleo cae de manera notoria, de modo que desde el siglo XVIII solo se mantiene de forma muy residual.

En la acepción restitutiva, tornar a + INF expresa la vuelta a un estado previo que había sido interrumpido. En (1), se regresa a un comportamiento o a una actitud (perseguir a los cristianos) que se había abandonado durante un período de tiempo, puesto que durante un tiempo Trajano honró a los cristianos y dejó que viviesen su fe.
(1) Antes desto avía Trajano, como infiel y engañado, perseguido a los christianos. […] començó a honrrar a los christianos, y que los permitía bivir en su fe y que, a bueltas de otros, adorava a Christo y le hizo templos. Pero después se apartó deste propósito y tornó a ser odioso y cruel a los (Pedro Mejía, Silva de varia lección, 1540-1550, CORDE)
En las lecturas iterativas, tornar a + INF indica la repetición de un determinado evento. En (2), el autor vuelve a decir en una carta algo que ya había mencionado anteriormente en otras, esto es, su voluntad de que el obispo renuncie a una abadía concreta.
(2) Por otras cartas, que fecho vos he, haureys entendido lo que quiero se faga del abbadiado de Sant Pere de Rodas […]. Por esta torno a repetir, que mi voluntat es, en todo caso, que el dicho obispo renuncie al dicho abbadiado. (Anónimo, Fernando al conde de Tendilla hablándole de las sisas de Aragón y más asuntos, España, 1486, CORDE)
La perífrasis también puede presentar un valor incoativo (Yllera 1980: 197). Se trata de un significado minoritario, que se documenta solo en el siglo XIII en textos en verso. En estos casos, tornar a + INF focaliza el inicio del evento expresado por el infinitivo. Así, en (3) se explica que después de animar al público con música, se empieza el recitado de un relato en verso. La presencia del adverbio cuando al inicio de la oración anterior favorece el significado incoativo de la construcción.
(3) Quando con su viola houo bien solazado, a sabor de los pueblos houo asaz cantado, tornóles a rezar hun romançe bien rimado, de la su razón misma, por hò hauìa (Anónimo, Libro de Apolonio, c 1240, CORDE)¹
La perífrasis presenta cuatro variantes formales: una mayoritaria, tornar a + INF (4), y otras tres muy esporádicas que dejarán de emplearse en el siglo XVI: tornar de + INF (5), tornar en + INF (6) y tornar + INF (7).
(4) Ouo quatrocientos e quaraenta e tres annos. fasta que torno a auer emperadores en Roma. (Alfonso X, Estoria de Espanna que fizo el muy noble rey don Alfonsso…, España, c 1270, CORDE)
(5) Al abbat don Sancho tornan de castigar. (Anónimo, Poema de Mio Cid, España, 1140, CORDE)¹
(6) Rrogando a Dios que enbíe en aquella ffuente la uertud del Spíritu Santo assí que toda la substançia que ha en aquella agua torne en ffazer engendramiento nueuo. (Alfonso X, Setenario, España, c 1252-1270, CORDE)
(7) & pidiol quel diesse caualleros con que tornasse otra uez lidar con aquellos reuellados. (Alfonso X, Estoria de Espanna que fizo el muy noble rey don Alfonsso…, c 1270, CORDE)
¹Este ejemplo presenta problemas de fiabilidad ecdótica, según el trabajo de Rodríguez Molina y Octavio de Toledo y Huerta (2017), por lo que no se ha tomado en consideración para los cómputos estadísticos.
Historia
Tornar a + INF se forma a partir del verbo tornar ‘regresar al lugar de donde se partió’ (DLE s.v. tornar), sea este un lugar físico (8) o abstracto (9). Este verbo también se documenta en estructuras transitivas (10) en las que significa ‘devolver algo a quien lo poseía’ (DLE s.v. tornar). Tornar se empleó de manera destacada hasta el siglo XVII. Actualmente, pervive en la lengua, pero de forma muy residual.
(8) E Tirante se tornó a la cibdad de Constantinopla, e al quinto día que llegó hizo alarde de toda su gente. (Anónimo, Traducción de Tirante el Blanco de Joanot Martorell, España, 1511, CORDE)
(9) Et uinieron estos godos en Espanna & estidieron hi cccIxxxiii annos, e muitos d’ellos tornoronse a la fe de Christus… (Anónimo, Liber Regum [Documentos Lingüísticos Navarros], España, 1194-1211, CORDE)
(10) Et por fuir cayósele la sávana en que levava el trigo. Et tomóla el ome, et tornó el trigo a su (Anónimo, Calila e Dimna, España, 1251, CORDE)
El origen de tornar a + INF se encuentra en una construcción idiomática muy frecuente en la historiografía del siglo XIII, formada por tornar y un verbum dicendi, especialmente contar. Se trata de una construcción que admite muy poca variación sintáctica. En la mayoría de los casos, el verbo tornar se conjuga en presente de indicativo y el sujeto de la locución es la historia. En este tipo de ejemplos la construcción funciona como una rutina metalingüística que expresa el retorno a un punto previo de la narración, la cual había quedado interrumpida. Así, en (11), se indica que la historia recupera un tema que había quedado inacabado.
(11) Mas agora dexa la estoria de fablar del; & torna a contar de cuemo Julio Cesar fizo dalli adelant fasta que murio. (Alfonso X, Estoria de Espanna que fizo el muy noble rey don Alfonsso…, España, 1270, CORDE)
Esta rutina metalingüística se crea a partir del sentido locativo del verbo tornar. Por medio de un proceso metafórico se pasa de expresar el regreso a un lugar físico, tornar a la villa (12), a la vuelta a un lugar metalingüístico, dentro del propio texto (13). Esta evolución de lo físico a lo textual podría facilitar el paso de lo metalingüístico a lo temporal. La idea de regresar a una etapa anterior de la narración que se había dejado inacabada permite llegar a la acepción restitutiva mediante una metonimia.
(12) Todo omne que sobreleuador de coto non pudiere dar et se saliere de la uilla, quando lo pudiere dar, torne a la villa et non sea puesto en la carta de los muertos. (Anónimo, Fuero de Molina de Aragón, manuscrito M, España, c 1272-1283, CORDE) 1
(13) Mas agora dexa la estoria de fablar de & torna a contar de Recaredo Rey de los godos. (Alfonso X, Estoria de Espanna que fizo el muy noble rey don Alfonsso…, España, 1270, CORDE)
Por consiguiente, este tipo de construcciones fraseológicas podría ser la antesala de la perífrasis verbal. En el siglo XIV, esta estructura metalingüística aumenta su productividad y empieza a atraer nuevas piezas léxicas a la posición de verbo auxiliado (14). En estos ejemplos, la construcción mantiene su valor textual, pero ya no solo funciona con verbum dicendi. Parece que en el siglo XIII existía una tradición de escritura concreta en el texto historiográfico, esto es, se empleaba la locución idiomática tornar a contar como una rutina. En cambio, en el siglo XIV este modismo se difunde y, por esa razón, aparecen nuevos verbos en la posición del verbo auxiliado para la expresión del mismo significado.
(14) Aqui torna el actor a continuar las cosas que acaescieron en el imperio de Costantinoble. (Juan Fernández de Heredia, Traducción de la Historia contra paganos, de Orosio, 1376-1396, CORDE)
Desde el valor restitutivo se llegaría al sentido iterativo, puesto que toda restitución implica la repetición de un evento. Por lo tanto, la acepción iterativa se desprende de la restitutiva. La diferencia es que el evento de las lecturas restitutivas se repite en una ocasión, mientras que el de las iterativas puede tener lugar en más de una ocasión. Otro factor que favorecería el nacimiento del valor iterativo es el significado del verbo latino tornare ‘tornear, labrar al torno’, ‘dar vueltas a un objeto’ (DCECH s.v. tornar). La idea de dar vueltas a un objeto resulta afín a la noción de repetir un evento.
Estos cambios semánticos corren parejos al reanálisis sintáctico de la construcción, que supone que tornar deja de ser un verbo léxico que subcategoriza un complemento locativo o un objeto directo para formar una construcción monopredicativa con a + INF. En este punto, tornar es ya un verbo auxiliar, el infinitivo que le acompaña es un verbo auxiliado, y entre ambos media el nexo a, que ya no tiene su valor prepositivo.
En el plano sintáctico se observan otros signos de evolución comunes para los dos valores, como la fijación de a como nexo perifrástico y la capacidad de conjugarse en todos los tiempos verbales en el siglo XVI. En cuanto a este último rasgo, se percibe una evolución significativa. En los siglos XIII y XIV tornar a + INF se conjuga principalmente en presente de indicativo y en pretérito indefinido. A partir del siglo XV, se documentan nuevos tiempos verbales, y en el XVI la perífrasis se conjuga ya en todos los tiempos y modos verbales. No obstante, con el repliegue de la perífrasis, que se da a partir del Primer Español Moderno (h. 1675-1825), tornar a + INF vuelve a conjugarse únicamente en presente de indicativo y en pretérito indefinido, los tiempos con los que empezó a fraguarse.
Una evolución similar se observa respecto a las personas gramaticales. Hasta el siglo XV la perífrasis se conjuga principalmente en tercera persona del singular, pero a partir del siglo XVI tornar a + INF comienza a conjugarse en todas las personas gramaticales. Con todo, en la época de retroceso de la perífrasis, entre los siglos XVII y XVIII, se observa una deriva hacia la tercera persona, la primera persona gramatical con la que comenzó a emplearse la construcción aspectual. Además, desde el siglo XV, documentamos sujetos animados para los dos valores, restitutivo (15) e iterativo (16), lo cual permite probar la consolidación de tornar a + INF.
(15) […] las yervas que primero eran secas & quasi muertas en el invierno: tornan a rebevir en el verano a causa del vapor evaporante a las partes (Fray Vicente de Burgos, Traducción de El Libro de Propietatibus Rerum de Bartolomé Anglicus, España, 1494, CORDE)
(16) y así creciendo en ella aqueste deleite por puntos, al principio la estremece toda, y luego la comienza a ablandar, y suenan de rato en rato unos tiernos suspiros, y corren por las mejillas a veces y sin sentir algunas dulcísimas lágrimas, y procediendo adelante, enciéndese de improviso como una llama compuesta de luz y de amor, y luego desaparece volando, y torna a repetirse el suspiro. (Fray Luis de León, De los nombres de Cristo, libros I-III, España, 1583, CORDE)
Tanto las lecturas restitutivas como las iterativas experimentan los cambios sintácticos mencionados de manera prácticamente idéntica. Ahora bien, existe otro parámetro que muestra diferencias entre los dos valores: las clases de verbo auxiliado. Parece que cada una de las acepciones de tornar a + INF se acaba especializando con unos infinitivos en concreto.
Por un lado, el valor restitutivo se muestra más afín a los verbos estativos (17) y de cambio de estado (18) a lo largo de toda la historia.
(17) Incluso Pierre, que de jefe de transporte del Théâtre Nomade había tornado a ser mi cochero, me dijo filosóficamente… (Antonio Benítez Rojo, Mujer en traje de batalla, Cuba, 2001, CORPES XXI)
(18) […] antes dijo que si tal cargo había aceptado, fué para librarle de la muerte que le quisieran dar el licenciado Cepeda e los otros de su opinión, e para le tornar a poner en salvo y en la mesma su presidencia e virreinado. (Gonzalo Fernández de Oviedo, Historia general y natural de las Indias, España, 1535 – 1557, CORDE)
Por otro lado, el sentido iterativo, desde sus orígenes, selecciona de manera mayoritaria verbos de movimiento (19) y de comunicación (20), si bien es posible también documentar verbos de percepción (21) y de transferencia (22).
(19) Es caçadores que toman los hijos de los tigres fuyen a cavallo tanto como pueden & quando la madre lo siente por el olor corre tras ellas & quando los caçadores la sienten açercar ellos echan uno de sus hijos sobre el camino & ella se para sobre el & muy triste le toma & se torna con aquel a su cueva & despues torna a correr otra vez tras ellos. (Fray Vicente de Burgos, Traducción de El Libro de Propietatibus Rerum de Bartolomé Anglicus, España, 1494, CORDE)
(20) Preguntóles qué querían que pintase, y no sabían qué Y tornó a preguntarles. (Braulio Foz, Vida de Pedro Saputo, España, 1844, CORDE)
(21) assí, passado el tiempo de la predicación de Jesucristo, su muerte, resurreción, subida a los Cielos, con la baxada del Espíritu Santo, apartándose el Esposo (que fue la corporal presencia) de los ojos de los Apóstoles, ayunavan, y tan de veras que sin apartarse de semejante abstinencia perdieron las vidas, y tornaron a ver al Esposo en el tálamo de la Gloria. (Alonso de Villegas, Fructus sanctorum y quinta parte del Flossanctorum, España, 1594, CORDE)
(22) Este hombre quiere tornar a vender estas mismas 20 perdices al mismo precio que las compró, y ganar algo por su (Juan Pérez de Moya, Diálogos de aritmética práctica y especulativa, España, 1562, CORDE)
Tornar a + INF no desaparece por completo, sino que ha quedado en la lengua de forma residual. En su retroceso fue clave la aparición de su sinónima volver a + INF, creada por presión analógica. Sin embargo, tornar a + INF ha logrado mantenerse en la lengua porque ha terminado especializándose en unas tradiciones discursivas muy concretas: los pasajes narrativos y los textos periodísticos.
Probablemente, tornar a + INF aparece en ese tipo de tradiciones discursivas por su marcado carácter retórico. En efecto, desde el siglo XIX, y en especial en el XX, se perciben ciertos rasgos arcaizantes en el empleo de esta perífrasis. Por ejemplo, en (23) su empleo remite a un registro culto y marcadamente retórico. Esto se percibe en el uso de la conjunción adversativa mas y de verbos como percatarse, reservados para ciertos contextos de distancia comunicativa.
(23) Mas, al percatarse de que volvía a hablar sola, tía Queta tornó a mirar su rostro en el espejo. (José Jiménez Lozano, Agua de noria, 2008, España, CORPES XXI)
Bibliografia
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